miércoles, 22 de febrero de 2012

Mi mujer

Para JCM, sin permiso

Mi mujer se llama Roberto

Mi mujer tiene dos alas bien abiertas
que usa para volar y cuando lo hace
su hermoso pico enorme
pterodáctilo rosa ultravioleta
crece para cazarme
len ta men te.
len ta men te.
len ta men te.
len ta men te.

Hay días furiosos que llena de violencia
y penetra con su pico hasta san[gr]arme
profundamente me asesina
con su muerte agitada, dulce y lenta
como quiere morir un buen cadáver.

Mi mujer se llama Roberto
de cariño yo lo llamo cori
y él a mi pingüino
-no trates de entenderlo
abre los ojos y las manos deja
que despinte la risa el ceño de tu frente
di por ejemplo, mucho gusto señora, encantado.

Mi mujer se llama Roberto
y cuando vuela
con sus ojos de águila feroz
jugamos a devorar reptiles,
a soñar nopales sin espinas
a beber agua con las manos
a meternos el cuerpo de uno en uno
y enterramos la piel entre la arena.

Nos amamos
qué más puedo decirte
si mi mujer se llama Roberto
y construye nidos en las copas
y con trama destruye toda culpa
pues mi mujer se llama Roberto
y es hermoso.

Valeria Almada

Armada valentina
valita desalmada
salva de risa el alma
vale y ría si alma da.
Ojos abiertos de pregunta
el pelo que te ahoga asfixia
mi dedos moribundos
nadie te vio volar tu labio superior
ni colgar en medio de la luna
el trozo de melón que hace tu boca;
kodak mona lisa miente a medias
la mitad indivisa de tu rostro
que te llama niña de la lluvia
que ayer corrió tus calles.
Vuelvo a tu pelo bañado de perfume
embustero aroma que mis labios
jamás han degustado
porque eres el baño desde siempre
el agua que remoja cuerpos blandos
que han sido una tarde mi delirio
en una cama, en un rincón del mundo
donde no apareciste.
Paloma con escamas
vuela el agua y tú
aire y silencio.

Ranitas

Ranita de sal,
mi niño está mal.

Ranita de miel,
mi niño está bien.

Ranita de nata
mi niño da lata.

Casi nada

Saber que sé que nada
sé de saber de sed sabida
de saberes sabidos en sabores
que sabe quién sabrá pues sé yo nada
Saber que se sabrá es saber que nada
sabré de aquel saber sabido a tientas
supino sabihondo desabrido
en habido saber sabré saberme
que nada sé saber si sé la nada.

2010.

Diamante

Cavaste
para buscar diamantes
sin oír que crujía
la grieta entre los muros.
No te niego victorias
dulces cristales pírricos
que abrieron tu soberbia
sin saciar ni tu sed ni tanta hambre.

Cavaste
para encontrar diamantes
y tarde quieres ver
si el brillo deslumbrante
es el bruto esperado
o una cruz celofán
que alguien ha puesto
en la boca del túnel
lejana luz inalcanzable.

fva, 2011.

martes, 7 de diciembre de 2010

i n s o m n i a



No puedo dormir
Enciendo por manía el televisor
comerciales.comerciales.comerciales
“Oremos a dios hermanos”. comerciales.
Un clic y apareció en la tv estatal
un documental
“Libre mercado y democracia:
La libertad de occidente”
Patrañas
comerciales.comerciales: todos
aburridos aburridos aburridos
En el canal de siempre
la última función repetía
–ad nauseam–
‘Titánic, una producción espectacular’
Volví al documental
académicos, el expresidente, un experiodista
aseguraban el éxito del sistema:
la felicidad que brinda a millones
de seres humanos –donde los haya–
[Corea y Vietnam, Granada y Cuba,
Irak e Irán, México y Nueva Orleans]

lo vuelve indestructible
comerciales.comerciales.
en la película un trío de cuerdas
absurdas plañideras melancólicas
ensayaban réquiem

para un cadáver fresco al que jamás
podrían despedir honrosamente
El capitán veía hacer agua
su barco indestructible y su carácter
y una madre buena –donde las haya–
soñaba la fábula de las tres niñas de oro
comerciales.comerciales.
“Es perfectible, como cualquier sistema
–profetizaba un oscuro hombrecillo de lentes–
Pero es el mejor que tenemos, para bien,
o para mal [risa involuntaria]
–yo creo que para bien” [punto]
Las siguientes imágenes son indescriptibles
Gritos.Llanto.Órdenes imposibles de cumplir.
Des-control-des. Una estructura
la más sólida, la más invulnerable,
un acorazado indestructible
cruje tras el choque inevitable
contra un objeto que ella misma alcanzó
Aquella normalidad de poderío
se hunde desesperadamente.
Se va la señal.

De súbito pienso en ella:
su rostro acurrucado
recostada en mi costilla Nadia duerme…
...duermo.

27 de junio de 2010.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Extrañas frutas

La muerte por asfixia es horrible. Entre ella la especie de ahorcamiento tiene especial crudeza. Hay algunos relatos y poemas que de forma hermosa refieren tan feo evento. Strange fruit, un poema del comunista Abel Merepole (1903-1986) es uno de mis queridos. Lo escuché primero como una rola de Nina Simone y luego con Lady Day. Denso, culero, mas funeral Simone y la Holiday mas bucólica, el poema habla de unas "frutas extrañas" que dan los árboles del sur gringo: afroamericanos ahorcados, árboles que el esclavismo sureño hizo muy productivos. La rola, musicalizada por el propio Lewis Allan (alias de Meeropol), se volvió un himno de lucha negro contra las vejaciones del orden civilizado capitalista. En una parte dice:

Escena pastoral del gallardo sur
los ojos abultados, la boca torcida
el aroma de las magnolias, dulce y fresco
y de pronto el olor a carne quemada.


En "Ejemplo", un poema publicado en Lascas (1901), Díaz Mirón escribe:

En la rama el expuesto cadáver se pudría,
como un horrible fruto colgante junto al tallo,
rindiendo testimonio de inverosímil fallo
y con ritmo de péndola oscilando en la vía.


Raciel Quirino, en su blog Pavesa donde "colgó" el poema anterior, liga a Díaz Mirón con Baudelaire, quien en su poema "Una carroña" describe el hallazgo sorpresivo de un cadáver en descomposición en un paseo con su amada al campo.

En Michoacán, el tingüindinaco (como dice mi amigo Lietto Boz, que también lo es) Xavier Vargas Pardo escribió un cuento, "15 ahorcados a Jiquilpan", que describe la terrible odisea de Ceferino Uritzi, protagonista de su libro de cuentos Céfero. En él, este Ulises purhépecha se lanza con el rescate que tras sitiar el pueblo, una banda de forajidos revolucionarios pide a los del pueblo para perdonar la vida a 15 lugareños que se llevan secuestrados, con la amenaza de irlos matando uno por uno si no cumplen el pago exigido. Así, mientras casi los alcanza -un casi dramático, angustioso-, Céfero va viendo cómo en el camino van a apareciendo colgados en los árboles, que deja la recua de sombrerudos como testimonio del incumplimiento. Y no es que Céfero sea ni se sienta un superhéroe -es más un antihéroe-, sino que entre las víctimas va su amadísima, hija de un rico del pueblo, a la que quiere salvar entregando el dinero.

Yo escribí este poema inspirado en la canción y porque aun a la distancia, me sigue provocando dolor que hayan muerto tantos negros en manos de las violentas manos esclavistas del sur norteamericano. Pienso, ¿cuántos Charlie Parker habremos dejado de escuchar por esos mierda?, ¿cuántos John Coltrane o Mingus no habrían sido posible por un pelito de gato que salvó a sus abuelos o bisabuelos? ¿Cuántas Nina Simone habrán llorado la muerte de su padre, su esposo y sus hijos? No nos dejen caer en tentación, ni descansar en paz. Amén.


Fruta rara

¿Por qué están golpeados esos hombres?
Sus camisas, -¡míralas!- harapos,
-no podemos llamarles más camisas-
no cubren del horror ni tanto frío
[si no estuviera allí el terrible árbol
diría qué hermoso torso remarcado]
¡No! ¿Qué árboles son esos
que dan una fruta tan rara? En esta tierra
se da muy bien su especie, es lo que dicen
buitres de gorda sombra tras las alas.

Su tronco es similar, mas su raíz:
podrida por los coágulos apesta
y es la noche
un rocío de sangre entre las hojas
Su corteza añosa sigue invicta
al beso del machete
del hacha tumbadora
del pico persistente carpintero
y el mordisco mortal de la termita.

Sus mástiles afrentan todo el cielo
con tótems que repudren la verdad
con su rizoma enfermo
cuando pasea el dolor su casta obscena.
Desnuda de perfumes va la muerte
un caballo zarco y crines de oro
hablando en lengua extraña.

Fruta extraña y árboles: pasado
que no ha pasado aun, herida insana
que la pus destruye, duele, sangra.
Colgada fruta seca que alimenta
como amarga ponzoña
a gusanos de tierra arracimados
en la hoguera horrorosa de su ira
una pira de odiosa diferencia
y de carroña
que vocifera vomito solvente:
del cielo tornará buscando viles.

FVA, 06 de diciembre de 2010.