Cavaste
para buscar diamantes
sin oír que crujía
la grieta entre los muros.
No te niego victorias
dulces cristales pírricos
que abrieron tu soberbia
sin saciar ni tu sed ni tanta hambre.
Cavaste
para encontrar diamantes
y tarde quieres ver
si el brillo deslumbrante
es el bruto esperado
o una cruz celofán
que alguien ha puesto
en la boca del túnel
lejana luz inalcanzable.
fva, 2011.
miércoles, 22 de febrero de 2012
martes, 7 de diciembre de 2010
i n s o m n i a
No puedo dormir
Enciendo por manía el televisor
comerciales.comerciales.comerciales
“Oremos a dios hermanos”. comerciales.
Un clic y apareció en la tv estatal
un documental
“Libre mercado y democracia:
La libertad de occidente”
Patrañas
comerciales.comerciales: todos
aburridos aburridos aburridos
En el canal de siempre
la última función repetía
–ad nauseam–
‘Titánic, una producción espectacular’
Volví al documental
académicos, el expresidente, un experiodista
aseguraban el éxito del sistema:
la felicidad que brinda a millones
de seres humanos –donde los haya–
[Corea y Vietnam, Granada y Cuba,
Irak e Irán, México y Nueva Orleans]
lo vuelve indestructible
comerciales.comerciales.
en la película un trío de cuerdas
absurdas plañideras melancólicas
ensayaban réquiem
para un cadáver fresco al que jamás
podrían despedir honrosamente
El capitán veía hacer agua
su barco indestructible y su carácter
y una madre buena –donde las haya–
soñaba la fábula de las tres niñas de oro
comerciales.comerciales.
“Es perfectible, como cualquier sistema
–profetizaba un oscuro hombrecillo de lentes–
Pero es el mejor que tenemos, para bien,
o para mal [risa involuntaria]
–yo creo que para bien” [punto]
Las siguientes imágenes son indescriptibles
Gritos.Llanto.Órdenes imposibles de cumplir.
Des-control-des. Una estructura
la más sólida, la más invulnerable,
un acorazado indestructible
cruje tras el choque inevitable
contra un objeto que ella misma alcanzó
Aquella normalidad de poderío
se hunde desesperadamente.
Se va la señal.
De súbito pienso en ella:
su rostro acurrucado
recostada en mi costilla Nadia duerme…
...duermo.
27 de junio de 2010.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Extrañas frutas
La muerte por asfixia es horrible. Entre ella la especie de ahorcamiento tiene especial crudeza. Hay algunos relatos y poemas que de forma hermosa refieren tan feo evento. Strange fruit, un poema del comunista Abel Merepole (1903-1986) es uno de mis queridos. Lo escuché primero como una rola de Nina Simone y luego con Lady Day. Denso, culero, mas funeral Simone y la Holiday mas bucólica, el poema habla de unas "frutas extrañas" que dan los árboles del sur gringo: afroamericanos ahorcados, árboles que el esclavismo sureño hizo muy productivos. La rola, musicalizada por el propio Lewis Allan (alias de Meeropol), se volvió un himno de lucha negro contra las vejaciones del orden civilizado capitalista. En una parte dice:
Escena pastoral del gallardo sur
los ojos abultados, la boca torcida
el aroma de las magnolias, dulce y fresco
y de pronto el olor a carne quemada.
En "Ejemplo", un poema publicado en Lascas (1901), Díaz Mirón escribe:
En la rama el expuesto cadáver se pudría,
como un horrible fruto colgante junto al tallo,
rindiendo testimonio de inverosímil fallo
y con ritmo de péndola oscilando en la vía.
Raciel Quirino, en su blog Pavesa donde "colgó" el poema anterior, liga a Díaz Mirón con Baudelaire, quien en su poema "Una carroña" describe el hallazgo sorpresivo de un cadáver en descomposición en un paseo con su amada al campo.
En Michoacán, el tingüindinaco (como dice mi amigo Lietto Boz, que también lo es) Xavier Vargas Pardo escribió un cuento, "15 ahorcados a Jiquilpan", que describe la terrible odisea de Ceferino Uritzi, protagonista de su libro de cuentos Céfero. En él, este Ulises purhépecha se lanza con el rescate que tras sitiar el pueblo, una banda de forajidos revolucionarios pide a los del pueblo para perdonar la vida a 15 lugareños que se llevan secuestrados, con la amenaza de irlos matando uno por uno si no cumplen el pago exigido. Así, mientras casi los alcanza -un casi dramático, angustioso-, Céfero va viendo cómo en el camino van a apareciendo colgados en los árboles, que deja la recua de sombrerudos como testimonio del incumplimiento. Y no es que Céfero sea ni se sienta un superhéroe -es más un antihéroe-, sino que entre las víctimas va su amadísima, hija de un rico del pueblo, a la que quiere salvar entregando el dinero.
Yo escribí este poema inspirado en la canción y porque aun a la distancia, me sigue provocando dolor que hayan muerto tantos negros en manos de las violentas manos esclavistas del sur norteamericano. Pienso, ¿cuántos Charlie Parker habremos dejado de escuchar por esos mierda?, ¿cuántos John Coltrane o Mingus no habrían sido posible por un pelito de gato que salvó a sus abuelos o bisabuelos? ¿Cuántas Nina Simone habrán llorado la muerte de su padre, su esposo y sus hijos? No nos dejen caer en tentación, ni descansar en paz. Amén.
Fruta rara
¿Por qué están golpeados esos hombres?
Sus camisas, -¡míralas!- harapos,
-no podemos llamarles más camisas-
no cubren del horror ni tanto frío
[si no estuviera allí el terrible árbol
diría qué hermoso torso remarcado]
¡No! ¿Qué árboles son esos
que dan una fruta tan rara? En esta tierra
se da muy bien su especie, es lo que dicen
buitres de gorda sombra tras las alas.
Su tronco es similar, mas su raíz:
podrida por los coágulos apesta
y es la noche
un rocío de sangre entre las hojas
Su corteza añosa sigue invicta
al beso del machete
del hacha tumbadora
del pico persistente carpintero
y el mordisco mortal de la termita.
Sus mástiles afrentan todo el cielo
con tótems que repudren la verdad
con su rizoma enfermo
cuando pasea el dolor su casta obscena.
Desnuda de perfumes va la muerte
un caballo zarco y crines de oro
hablando en lengua extraña.
Fruta extraña y árboles: pasado
que no ha pasado aun, herida insana
que la pus destruye, duele, sangra.
Colgada fruta seca que alimenta
como amarga ponzoña
a gusanos de tierra arracimados
en la hoguera horrorosa de su ira
una pira de odiosa diferencia
y de carroña
que vocifera vomito solvente:
del cielo tornará buscando viles.
FVA, 06 de diciembre de 2010.
Escena pastoral del gallardo sur
los ojos abultados, la boca torcida
el aroma de las magnolias, dulce y fresco
y de pronto el olor a carne quemada.
En "Ejemplo", un poema publicado en Lascas (1901), Díaz Mirón escribe:
En la rama el expuesto cadáver se pudría,
como un horrible fruto colgante junto al tallo,
rindiendo testimonio de inverosímil fallo
y con ritmo de péndola oscilando en la vía.
Raciel Quirino, en su blog Pavesa donde "colgó" el poema anterior, liga a Díaz Mirón con Baudelaire, quien en su poema "Una carroña" describe el hallazgo sorpresivo de un cadáver en descomposición en un paseo con su amada al campo.
En Michoacán, el tingüindinaco (como dice mi amigo Lietto Boz, que también lo es) Xavier Vargas Pardo escribió un cuento, "15 ahorcados a Jiquilpan", que describe la terrible odisea de Ceferino Uritzi, protagonista de su libro de cuentos Céfero. En él, este Ulises purhépecha se lanza con el rescate que tras sitiar el pueblo, una banda de forajidos revolucionarios pide a los del pueblo para perdonar la vida a 15 lugareños que se llevan secuestrados, con la amenaza de irlos matando uno por uno si no cumplen el pago exigido. Así, mientras casi los alcanza -un casi dramático, angustioso-, Céfero va viendo cómo en el camino van a apareciendo colgados en los árboles, que deja la recua de sombrerudos como testimonio del incumplimiento. Y no es que Céfero sea ni se sienta un superhéroe -es más un antihéroe-, sino que entre las víctimas va su amadísima, hija de un rico del pueblo, a la que quiere salvar entregando el dinero.
Yo escribí este poema inspirado en la canción y porque aun a la distancia, me sigue provocando dolor que hayan muerto tantos negros en manos de las violentas manos esclavistas del sur norteamericano. Pienso, ¿cuántos Charlie Parker habremos dejado de escuchar por esos mierda?, ¿cuántos John Coltrane o Mingus no habrían sido posible por un pelito de gato que salvó a sus abuelos o bisabuelos? ¿Cuántas Nina Simone habrán llorado la muerte de su padre, su esposo y sus hijos? No nos dejen caer en tentación, ni descansar en paz. Amén.
Fruta rara
¿Por qué están golpeados esos hombres?
Sus camisas, -¡míralas!- harapos,
-no podemos llamarles más camisas-
no cubren del horror ni tanto frío
[si no estuviera allí el terrible árbol
diría qué hermoso torso remarcado]
¡No! ¿Qué árboles son esos
que dan una fruta tan rara? En esta tierra
se da muy bien su especie, es lo que dicen
buitres de gorda sombra tras las alas.
Su tronco es similar, mas su raíz:
podrida por los coágulos apesta
y es la noche
un rocío de sangre entre las hojas
Su corteza añosa sigue invicta
al beso del machete
del hacha tumbadora
del pico persistente carpintero
y el mordisco mortal de la termita.
Sus mástiles afrentan todo el cielo
con tótems que repudren la verdad
con su rizoma enfermo
cuando pasea el dolor su casta obscena.
Desnuda de perfumes va la muerte
un caballo zarco y crines de oro
hablando en lengua extraña.
Fruta extraña y árboles: pasado
que no ha pasado aun, herida insana
que la pus destruye, duele, sangra.
Colgada fruta seca que alimenta
como amarga ponzoña
a gusanos de tierra arracimados
en la hoguera horrorosa de su ira
una pira de odiosa diferencia
y de carroña
que vocifera vomito solvente:
del cielo tornará buscando viles.
FVA, 06 de diciembre de 2010.
Etiquetas:
Ahorcados,
belleza de lo feo,
Díaz Mirón Cadáver,
linchamiento,
Strange fruit
martes, 9 de febrero de 2010
El Loco
Mientras veo
al loco
que de pie en una esquina
escribe
un papel su mano
me cuestiono
si no soy yo
otro loco que escribe
de pie en una esquina
en esta hoja.
al loco
que de pie en una esquina
escribe
un papel su mano
me cuestiono
si no soy yo
otro loco que escribe
de pie en una esquina
en esta hoja.
Estupideces que se oyen ante un desastre social
1. El agua busca su cauce
2. Ya les habíamos advertido que corrían peligro
3. Es un hecho histórico
4. Estamos actuando con toda nuestra capacidad pero las condiciones no nos lo permiten
5. Hemos tomado todas las medidas necesarias
6. El gobierno ya está trabajando, pero no podemos hacerlo solos
7. La naturaleza está respondiendo
8. ¿Por qué se ensaña la naturaleza precisamente contra los que menos tienen?
9. Es momento de ayudar
10. Nuestra infraestructura está siendo rebasada
11. Desastre natural
12. La tierra está enojada
13. Ya se veía venir
14. Estamos haciendo todo lo posible
15. La naturaleza exhibe en su poder nuestra flaqueza
16. Tienen mala suerte
17. Nunca antes había pasado algo así
18. Cuando te toca, aunque te muevas
19. Sabemos que la situación es desesperante
2. Ya les habíamos advertido que corrían peligro
3. Es un hecho histórico
4. Estamos actuando con toda nuestra capacidad pero las condiciones no nos lo permiten
5. Hemos tomado todas las medidas necesarias
6. El gobierno ya está trabajando, pero no podemos hacerlo solos
7. La naturaleza está respondiendo
8. ¿Por qué se ensaña la naturaleza precisamente contra los que menos tienen?
9. Es momento de ayudar
10. Nuestra infraestructura está siendo rebasada
11. Desastre natural
12. La tierra está enojada
13. Ya se veía venir
14. Estamos haciendo todo lo posible
15. La naturaleza exhibe en su poder nuestra flaqueza
16. Tienen mala suerte
17. Nunca antes había pasado algo así
18. Cuando te toca, aunque te muevas
19. Sabemos que la situación es desesperante
Etiquetas:
condición humana,
desastres,
Estupidez
viernes, 25 de septiembre de 2009
Establo Patrio
Frente al jinete de perfil, sombrero y nubes
que otea sobre surcos de agave tequilero
coloca siete cuerpos de muertos tlatelolcas.
Al pie del legendario escudo nacional
dos epitafios: uno que diga Especie Extinta;
el otro es más un link: artículo cuarto
ley general de la vida silvestre.
Bajo los pechos gordos de una madre simbolista
pon a comer los perros de reserva
hasta agotar la sangre de esas mamas.
Sobre un mantel tricromo pon el pan
sobre el extremo grana; fruta seca
en el cuadrado verde; eviscerando
en la albura permite al pensamiento
intercalar imágenes surreales
de cruel hiperrealismo
retocadas a manera de comic
cuya tema central sea un lobo
devorando una doncella sobre piedras
y un círculo infantil que llore rondas
-y atrás una pirámide.
Agrega dos tres letras
cubiertas de laurel y de tomillo, impersonales,
que no le digan nada a nadie:
Libertad, Justicia, Fundación.
Morelia, Mich., 02 de septiembre de 2009.
que otea sobre surcos de agave tequilero
coloca siete cuerpos de muertos tlatelolcas.
Al pie del legendario escudo nacional
dos epitafios: uno que diga Especie Extinta;
el otro es más un link: artículo cuarto
ley general de la vida silvestre.
Bajo los pechos gordos de una madre simbolista
pon a comer los perros de reserva
hasta agotar la sangre de esas mamas.
Sobre un mantel tricromo pon el pan
sobre el extremo grana; fruta seca
en el cuadrado verde; eviscerando
en la albura permite al pensamiento
intercalar imágenes surreales
de cruel hiperrealismo
retocadas a manera de comic
cuya tema central sea un lobo
devorando una doncella sobre piedras
y un círculo infantil que llore rondas
-y atrás una pirámide.
Agrega dos tres letras
cubiertas de laurel y de tomillo, impersonales,
que no le digan nada a nadie:
Libertad, Justicia, Fundación.
Morelia, Mich., 02 de septiembre de 2009.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Uno de esos días
Comenzaba a leer
para acortar el viaje:
3 cuartos de hora
del trabajo a la colonia
cuando estas dos chicas
compactas, turgentes, apretadas,
con su cabello rubio oscuro
Revlon 70-D
se sentaron a mi lado
en los únicos asientos libres
Hablaban
Hablaban
Seguían hablando
No tenían novio
Porque las aburría
Y la de falda de mezclilla
había tronado con él
¡el 14 de febrero!
Hay días que salen tan cansadas del trabajo
que no les quedan ganas de hablar
con nadie; de nada.
El libro seguía cerrado en mis piernas,
atorado el índice como separador
Una de ellas siente que su patrón
es muy amable, tú me entiendes,
la invita a desayunar, le ofrece zapatos,
que pague como pueda, o no.
Luego rieron de algo que no escuché.
Una de ellas acomodó su mini
al levantarse a tocar el timbre,
y preguntó si había leche en casa.
Yo reí y ella volteó: no parecía contenta.
El camión se detuvo, abrió la puerta,
su amiga se paró, bajaron.
Abrí el libro, sin ganas de leer.
Y pensé en el duro trabajo de esas dos chicas.
Definitivamente, hoy no era uno de esos días.
FVA, 12.03.07, La Maestranza.
para acortar el viaje:
3 cuartos de hora
del trabajo a la colonia
cuando estas dos chicas
compactas, turgentes, apretadas,
con su cabello rubio oscuro
Revlon 70-D
se sentaron a mi lado
en los únicos asientos libres
Hablaban
Hablaban
Seguían hablando
No tenían novio
Porque las aburría
Y la de falda de mezclilla
había tronado con él
¡el 14 de febrero!
Hay días que salen tan cansadas del trabajo
que no les quedan ganas de hablar
con nadie; de nada.
El libro seguía cerrado en mis piernas,
atorado el índice como separador
Una de ellas siente que su patrón
es muy amable, tú me entiendes,
la invita a desayunar, le ofrece zapatos,
que pague como pueda, o no.
Luego rieron de algo que no escuché.
Una de ellas acomodó su mini
al levantarse a tocar el timbre,
y preguntó si había leche en casa.
Yo reí y ella volteó: no parecía contenta.
El camión se detuvo, abrió la puerta,
su amiga se paró, bajaron.
Abrí el libro, sin ganas de leer.
Y pensé en el duro trabajo de esas dos chicas.
Definitivamente, hoy no era uno de esos días.
FVA, 12.03.07, La Maestranza.
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